gime la agonía cuando dices adiós,
un torbellino de sensaciones tiñe de color rojo la vida,
dejando la huella desaparecer por el dolor.
Cae la nostalgia en el faldón del abismo,
que se sumerge dolorida en las aguas del alma,
se ensombrece cuál flor deshojada por el viento,
lamiéndose la savia derramada en su tormento.
Ya la noche se durmió en su regazo,
envuelta en algodones de ternura imaginada,
las gotas de los ojos acarician la oscuridad,
sin llenar el espacio vacío que deja la soledad.
Mil besos de otoño perdidos en el ocaso,
y un orgullo dejado atrás en el olvido,
dejando el deseo libre encendiendo la piel,
a los lúbricos pechos henchidos de placer.
Llora el corazón cada vez que cierras los ojos,
llora, llora sin saber que hacer,
los pensamientos solo saben girar en su entorno,
aferrándose a la esperanza de escuchar, una vez más...su voz.













No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por visitar mi página.